Conocimientos astronómicos poseído por los diferentes pueblos antiguos

Para deducir el conocimiento astronómico que tenían nuestros ancestros, los actuales "arqueoastrónomos" parten de dos escuelas arqueoastronómicas muy diferentes:

  1. Una escuela, que se podría llamar "Arqueoastronomía Orientacionista", considera como único objetivo a estudiar por esta disciplina, las orientaciones en días determinados del año: en los solsticios o en los equinoccios, con el sol, o con la luna, o con las constelaciones, o con los planetas de los edificios arcaicos, o de los pasillos, o de las puertas de las construcciones sagradas.
  2. Mientras que la escuela de la "Arqueoastronomía Global", considera como objetivo de esta ciencia, tanto el estudio de las obras de arte prehistóricas (esculturas, pinturas, grabados, geoglifos, tumbas, edificios y otras manifestaciones artísticas....), como el estudio de los mitos, así como los nombres de constelaciones y los rituales celebrados por diversos pueblos históricos heredados de la más remota antigüedad, en los que nuestros ancestros han dejado la huella de sus conocimientos astronómicos.

Se basa en el hecho de que desde inicios de la cultura humana, los humanos hicieron observaciones meticulosas de fenómenos (clima) a la par que observaciones muy precisas y sistemáticas de los ocasos y ortos, vespertinos y matutinos de las constelaciones (movimiento cíclico de los astros a lo largo del año). Con esos dos grupos de observaciones definieron una relación. Y en esta relación “científica” mostraron la regularidad de los fenómenos cíclicos asociados a precisas situaciones de constelaciones a lo largo del año, que también eran cíclicos. O sea que nuestros ancestros descubrieron una regularidad de los fenómenos en coincidencia con la regularidad en los movimientos de los astros: estrellas reunidos en constelaciones que aparecían en el cielo mirando al norte, tras el ocaso del sol, o en “los grupos estelares” que aparecían antes del amanecer / antes de la salida del astro sol, sin fijarse apenas en la posición de los grandes astros: el sol, la luna, o los planetas. Y con esos dos grupos de observaciones definieron una relación “científica”, unas reglas de las que podían sacar inferencias inductivas del clima esperado con cierto grado de probabilidad con determinadas constelaciones vespertinas o matutinas en determinados días del año (los 22 días de fiestas). Gracias a esta observación astronómica conocían el "tiempo atmosférico asociado a constelaciones". De forma que con ello "adivinaban" cuándo, por ejemplo, era el tiempo más adecuado para sembrar para que germinara las semillas, porque en tal momento sabían que iba a llover; o "adivinaban" cuándo era el momento mejor para la recolección de los frutos porque sabían cuándo iba o no a hacer calor que haría o no madurar los frutos; o "adivinaban" si era el momento para viajar, porque sabían que iba o no a haber tormentas o tempestades, etc. Y este conocimiento lo codificaron en un lenguaje metafórico y con una explicación religiosa. Por eso a la vez celebraban determinados rituales durante los 22 días de fiestas del año, para convencer a la Madre Naturaleza que cumpliera con su responsabilidad y enviase el fenómeno esperado en ese momento del año. O sea que el fundamento de sus mitos, rituales,... era “científico”, pero tenían la finalidad de pedir a la Divinidad que asegurara de manera "mágica" el alimento y la supervivencia, de acuerdo con el período del año (clima) en los que se encontraban (no pedían que los defendiera de la helada en verano, sino cuando el calendario lo indicaba).

MARCADORES ASTRONÓMICOS DE CANARIAS: Se ha establecido la existencia en varias islas del Archipiélago Canario, pero sobre todo en Gran Canaria, de marcadores astronómicos de los Solsticios y los Equinoccios que parecen confirmar las Crónicas de la Conquista cuando éstas refieren la importancia de estas fechas dentro de los calendarios aborígenes. Entre los equinocciales podemos destacar los de Bentaiga, La Fortaleza y Arteara, en Gran Canaria, o el Tablero de los Majos en Fuerteventura y entre los solsticiales el de Cuatro Puertas en Gran Canaria o el de la Degollada de Yeje en Tenerife (Esteban et al. 1997 y 1996, Belmonte et al. 1994.)

Orto solar en el Equinoccio en el marcador del Roque Bentaiga,

  • ORIENTACIÓN ASTRONÓMICA DE LOS GRABADOS PODOMORFOS DE MONTAÑA TINDAYA: Se ha determinado que los grabados rupestres conocidos como podomorfos (huellas de pies) esculpidos por los antiguos majos en la cumbre de Montaña Tindaya (Fuerteventura) siguen un patrón no aleatorio de orientación que podría esconder una justificación a la vez arqueoastronómica (orientacion al solsticio de invierno y fenómenos celestes asociados) y arqueotopográfica (orientación al Teide y Gran Canaria). ¡Protejamos Tindaya! (Perera et al. 1996, Belmonte et al. 2001 y 1995.)

Imagen nocturna de uno de los paneles con grabados podomorfos de Tindaya. (© Mª Antonia Perera).

Diagrama de orientación de los podomorfos de Tindaya, mostrando la concentración en el octante O-SO.

  • ORIENTACIÓN ASTRÓNOMICA DE LOS MAJANOS DE CHACONA: En junio de 1991 confirmábamos que los Majanos de Chacona (también conocidos como Pirámides de Güímar) estaban orientados astronómicamente a una doble puesta de sol en el solsticio de verano y a la salida del sol en el solsticio de invierno. Los majanos forman parte de una finca levantada con fines agrícolas a mediados del siglo XIX y fueron erigidos como una parte fundamental del conjunto con el fin de servir como amontonamientos organizados de piedra y cascajo (Esteban 2000, Belmonte 2000i, Esteban et al. 1994, Belmonte et al. 1993.)

Doble puesta de sol en el borde meridional de la Caldera de Pedro Gil.


  • TRADICIONES ETNOASTRONÓMICAS DEL CAMPESINADO CANARIO: Se ha establecido la posible existencia de un complejo "Venus-Lluvia-Ganado" que relaciona los movimientos de este planeta, con la llegada de las lluvias y con la calidad del ganado y su abundancia. Quizás, ésta sea la única práctica estudiada en la cultura tradicional canaria cuyo origen podría remontarse a época prehispánica. A nuestro modo de ver, esta práctica sería un vago recuerdo de antiguos cultos a la fertilidad centrados en una divinidad femenina asociada a la "Estrella" Venus, de los que aun existen paralelismos en el norte de Africa (tradición de la Tarenza) y que son reminiscencias de los antiquísimos cultos mediterráneos de Ishtar, Astarté, Afrodita, Venus, Tanit, Isis o Al Uzza (entre muchas otras) que, en muchos casos, luego serían cristianizados en la figura de la Virgen María, muy invocada en sus diversas advocaciones en el Archipiélago Canario en el periodo en que da comienzo la temporada de lluvias. Igualmente, se ha determinado la existencia posible de un complejo "Cabrillas-Lluvia-Cabañuelas-Siembra", que se podría enmarcar dentro de un complejo más general "Estrellas-Lluvia-Señas-Campo", reconocido en varias islas, que enraizaría directamente con costumbres ancestrales seguidas en la cuenca mediterránea y regiones adyacentes desde hace miles de años. Dentro del complejo "Estrellas-Lluvia-Señas-Campo", se incluirían los sistemas asociados a otros cuerpos celestes como el Camino de Santiago, la Gañanera, el Lucero y el Arado, también claramente diferenciados pero no tan espectaculares como el anterior (Belmonte y Sanz de Lara 2001.)

El Cielo de los Magos: región del cielo identificada por los campesinos canarios como formada por las estrellas agricultoras. Estas son Las Cabrillas (Las Pléyades), El Pastor (Aldebarán), El Arado (Cinto y Daga de Orión), La Yunta (Betelgeuse y Rigel) y La Gañanera (Sirio).

  • ANTIGUOS LIBIOS:Se ha puesto de manifiesto la existencia de patrones de orientación, que en parte pudieran ser astronómicos, en los monumentos funerarios prerromanos (dólmenes, túmulos, bacinas, etcétera) del norte de Africa. Esto se ha conseguido a través de la realización de varias campañas arqueoastronómicas en Marruecos, Túnez y Libia llevadas a cabo en el último lustro (Belmonte et al. 2002, 2000, 1999a y 1998.)

Dolmen Nº 29 de la necrópolis megalítica de Elles, en Túnez central, uno de los monumentos megalíticos más singulares del Norte de Africa.


  • LOS IBEROS: Se ha realizado trabajo de campo en distintos lugares arqueológicos pertenecientes a la cultura ibérica peninsular, encontrándose una gran incidencia de relaciones astronómicas en santuarios y necrópolis pertenecientes a esta cultura. Es de destacar que se ha definido un grupo de santuarios que presentan marcadores del equinoccio muy precisos y con unas características comunes que permiten proponer, con bastante seguridad, el uso calendárico y/o ritual de fenómenos astronómicos entre la cultura ibérica del sureste español. Destacan por su espectacularidad los yacimientos de El Amarejo en Albacete y La Serreta en Alicante. Véase las figuras adjuntas (Esteban 2002b, Esteban 2001b, 1997 y 1996, Esteban y Cortell 1997.)

El Amarejo: Salida del sol en los equinoccios desde el depósito votivo ibérico de El Amarejo (Bonete, Albacete.)

La Serreta: Salida del sol en los equinoccios desde el santuario ibérico de La Serreta (Alcoi, Alicante.)
Foto de Emilio Cortell.

  • LA CUEVA DEL PARPALLÓ ¿ASTRONOMÍA EN EL PALEOLÍTICO?: La Cueva del Parpalló, cerca de Gandía (Valencia), es uno de los yacimientos más emblemáticos y singulares de la prehistoria peninsular pues en ella se encontraron más de 5.000 placas de piedra con representaciones de animales y cuerpos geométricos. Se la ha identificado como una cueva-santuario que comenzó a usarse hace 21.000 años. Junto con arqueólogos de la Universidad de Valencia, se realizó un estudio arqueoastronómico del yacimiento, encontrando que al amanecer del solsticio de invierno y unos pocos días antes y después de éste, el sol iluminaba la zona más interna de la cueva por unos instantes. Hasta la fecha, esta es la indicación más temprana de una posible relación astronómica en la orientación de un yacimiento arqueológico (Esteban y Aura Tortosa 2001).

Parpalló: El amanecer en el solsticio de invierno desde la galería más interna de la Cueva del Parpalló. Izquierda: visión desde el fondo de la galería. Derecha: visión inversa, desde la entrada de la cueva hacia el interior de la galería.

  • ORIENTACIÓN ASTRONÓMICA DE LOS TOROS DE GUISANDO: Los Toros de Guisando (El Tiemblo, Avila), símbolo tradicional de la cultura hispana erigidos por los Vetones en torno al Siglo IV a.C. están orientados a la puesta de sol en los equinoccios (Belmonte 1999, Belmonte y Hoskin 2002).

Puesta de sol en el equinoccio el día 22 de septiembre de 1997. (© M. Sanz de Lara).


  • MARCADOR EQUINOCCIAL EN MACTAR: Se ha determinado la orientación de un centenar de templos de época clásica en el noroeste de Africa. A destacar entre ellos es el del grupo formado por templos de clara influencia local (númida, maura o garamante) que están mayoritariamente orientados a Levante. Entre ellos destaca el templo de Apolo en Mactar (centro de Túnez) orientado equinoccialmente (Esteban et al. 2001, Belmonte y Hoskin 2002.)

Templo de la Dea Caelestis en Dougga (Túnez)

Orto solar anterior al Equinoccio de Primavera el día 20 de marzo de 2002 visible a lo largo del eje principal del templo de Apolo en Mactar cuando la declinación del sol era de -12'. El día siguiente al equinoccio (22 de marzo) el sol sale por un escalón natural producido por una montaña en el horizonte lejano, visible en la foto a la izquierda del disco solar.

  • ASTRONOMIA Y MEGALITISMO:Se está realizando, en colaboración con el Profesor Michael Hoskin, un estudio detallado del contexto astronómico de los monumentos megalíticos del Mediterráneo. Entre nuestras contribuciones cabe destacar la combinación de astronomía y topografía en el yacimiento de Los Millares, la orientación estelar de los grandes sepulcros de Valencina de la Concepción o la orientación astronómica de la necrópolis de Ala Safat en Jordania. La última región donde hemos trabajado es la Bretaña francesa (Belmonte y Hoskin 2002, Hoskin et al. 2001, Belmonte 1997b.)

Galería Cubierta de Treal, cerca de Saint Just (Bretaña), los monumentos megalíticos de esta región son uno de los casos de estudio más interesantes y a su vez más problemáticos para la Arqueoastronomía.


  • LOS IDOLOS PLACA: Se ha realizado un estudio estadístico de los motivos decorativos que aparecen en los ídolos placa asociados al fenómeno megalítico en el sudoeste de la Península Ibérica. Los histogramas muestran dos picos claramente significativos centrados en 12,4 y entre 27,7 y 29½, respectivamente. Estos números poseen un marcado carácter astronómico (número de lunaciones en un año trópico, número de días en un mes) lo que podría indicar que los ídolos placa presentan algún tipo de simbología astronómica, de carácter lunisolar, que viene a confirmar los resultados obtenidos por la orientación de los monumentos megalíticos de la región (las antas o dólmenes), donde los propios ídolos fueron encontrados (Belmonte y Hoskin 2002, Belmonte 2001f).

Ejemplos de ídolos placa ibéricos con motivos (triángulos, zigzags o cuadrados) que repiten, entre otros, los números 28, 29 o 30. Son muy frecuentes y posiblemente dan cuenta del número de días de una lunación, como redondeo de la duración del mes sinódico de 29½ días o del sidéreo de 27,6 días. El de Brissos (arriba a la derecha) muestra un patrón de 19 o 20 triángulos, otra cifra frecuente en la decoración de los ídolos placa.

Análisis estadístico del número de motivos (en su mayoría triángulos, aunque también líneas, zigzags o cuadrados) que se pueden encontrar en una muestra de 130 ídolos placa descubiertos en dólmenes del sudoeste de la Península Ibérica. Destacan claramente dos picos significativos centrados cerca de 12½ y de 29, dos números con fuerte significado astronómico. Hay otros picos secundarios en 8 y 19/20.

  • ORIENTACIÓN ASTRONÓMICA DE LAS PIRÁMIDES: La información obtenida en el estudio de las constelaciones se ha usado, junto a fuentes mitológicas e históricas y a datos arqueológicos, para proponer una idea razonable sobre cómo se podrían haber orientado de forma precisa, según la línea meridiana, las pirámides del Reino Antiguo. La hipótesis propuesta sugiere que la observación del transito simultáneo por el meridiano de las estrellas Megrez y Phecda, pertenecientes a la constelación "imperecedera" de la Pierna de Toro (El Carro), podría haber sido usada con este fin. Un resultado adicional de esta hipótesis es la obtención de una serie de fechas para la alineación de las principales pirámides que puede ser contrastada con la cronología del periodo y que ha permitido fijar el comienzo del reinado de Kefren, cuarto rey de la IV Dinastía y constructor de la segunda pirámide de Guiza, en torno al 2550 a.C. (Belmonte 2001a y e.)

Alineación astronómica de la pirámide de Kefren hacia el tránsito meridiano de dos de las estrellas (Megrez y Phecda) de la constelación Mesjetiu (La Pierna de Toro), equivalente a nuestro Carro, en torno al 2545 a.C. Según se ha descubierto, la mayoría de las pirámides de la IV Dinastía podrían haberse orientado de forma precisa, según un eje Norte-Sur, mediante este procedimiento (© SMM-IAC)
  • EL FIRMAMENTO DEL EGIPTO ANTIGUO: Durante el año 2001 se ha completado el mapa de los cielos del antiguo Egipto mediante el análisis de los decanos y de los relojes estelares encontrados en los techos de las tumbas de algunos faraones de la XX Dinastía (todos ellos llamados Ramsés). Se han identificado las posibles equivalencias entre más de una veintena de "constelaciones" o estrellas individuales mencionadas en los textos jeroglíficos y ciertos asterismos o estrellas del propio firmamento (Belmonte 2001a, b, c y j.)

Las cuatro "constelaciones" más importantes del antiguo Egipto. De derecha a izquierda: Sopdet, que incluye la estrella Sirio, Sah, cuya corona representa el cinturón y la daga de Orión, Mesjetiu (La Pierna de Toro), equivalente a nuestro Carro (en la Osa Mayor), y Nut, quizás la Vía Láctea. Entre otros, en la imagen también se menciona al decano Jaw (Miriada o Rebaño), equivalente a las Pléyades.

  • ARQUEOASTRONOMIA Y ARQUEOTOPOGRAFÍA EN PETRA: En trabajo de campo realizado en la ciudad nabatea de Petra (Jordania) se ha demostrado que la mayoría de los edificos más importantes de la ciudad están orintados astronómica o topográficamente a cuerpos celestes asociados a la mitología nabatea o a elementos singulares del paisaje (Belmonte 1997c y e.)

El Monasterio, orientado a la puesta de sol en el solsticio de invierno.


  • LAS SERIES LUNARES MAYAS: En el Trabajo fin de carrera de Juan Ignacio Cases Martín, titulado "Análisis de las Series Lunares contenidas en las notaciones calendáricas de los textos glíficos mayas del Período Clásico", se ha procedido primero a establecer un corpus completo de las series lunares mayas, para realizar después un análisis de uniformidad, por ciudades y por épocas, que permitiese establecer lazos y relaciones entre ellas, proponiendo la existencia de una serie de patrones de uniformidad. Este resultado permitió finalmente fijar una estimación para la duración del mes sinódico en diversas ciudades del área maya que ha resultado ser de una precisión asombrosa, con valores de 29,5308 días en los casos de Copán o Palenque que se diferencian en menos de medio minuto del valor astronómico real (Cases 2001.)

Estela maya de Quirigua (Guatemala) con inscripción calendárica de la cuenta larga y serie lunar.


Cueva del Sol.Cueva de la Ventana.

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