Dinastías de Egipto

Periodo Protodinástico

Gobernantes protodinásticos del Bajo Egipto

Nombres de los gobernantes protodinásticos del Delta del Nilo, o Bajo Egipto, grabados en la Piedra de Palermo.

Imagen:DSC00083 - Pietra di Palermo (geroglifici)1.jpg

Nombre Comentarios Reinado
...pu ca. 3200 a. C.
Seka ?
Jaau ?
Tiu ?
Tyesh ?
Neheb ?
Uadynar ?
Mejet ?
...a ca. 3100 a. C.

Gobernantes protodinásticos del Alto Egipto

Gobernantes de Tinis-Abidos desde el período Naqada IIIa1 hasta principios de Naqada IIIc1.
Lista reconstruida por G. Dreyer (Umm el-Qaab I, 1998, p. 178.)

Nombre Comentarios Reinado
Oryx estandarte
Concha
Pez
Elefante
Toro
Bucranium estandarte (?)
Cigüeña
Cánido
Horus Escorpión I
Min estandarte
Halcón II (?)
León
Doble Halcón
...
Horus Iry Fue enterrado en la tumba B1-B2 de la necrópolis de Umm el-Qaab, Abidos.
Horus Ka En su tumba de Abidos, se hallaron jarras cilíndricas de cerámica donde figura su nombre: Horus Ka.
Horus Escorpión II Su nombre figura en la cabeza de maza de Hieracómpolis. c. 3100 a. C.

Período Arcaico

Dinastía I (c. 3050–2830 adC)


Nombre común
Nombre de Horus
Nombre de trono
(Lista Real de Abidos)
Comentarios Reinado
Narmer Menes Primer unificador del Alto y el Bajo Egipto c. 3050 a.C.
Aha Teti Mantuvo relaciones con Fenicia e hizo la guerra en Nubia y Libia. c. 3007 - 2975 a.C.
Dyer Iti Se hizo enterrar con gran parte de la corte real c. 2974 - 2927 a.C.
Merytneith
Regente de su hijo, y posible primera reina-faraón
Dyet Ita Expediciones al mar Rojo y al desierto Oriental c. 2927-2914 adC
Den Sepaty Primero en usar el título de rey del Alto y Bajo Egipto c. 2914-2867 adC
Adyib Merbiapen Realizó una expedición militar contra los nómadas c. 2867-2861 adC
Semerjet Semsu Considerado usurpador, persiguió la memoria del Adyib c. 2861-2853 adC
Qaa Kebeh Último rey en hacerse enterrar con algunos cortesanos c. 2853-2828 adC

Dinastía II (c. 2830–2680 adC)


Nombre común
Nombre de Horus
Nombre de trono
(Lista Real de Abidos)
Comentarios Reinado
Hetepsejemuy Bedyatau En su reinado dejan de usarse las tablillas epónimas de la dinastía I c. 2828-2800 adC
Nebra Kakau Primer rey que incluye el nombre de Ra en su onomástica c. 2800-2785 adC
Nynecher Banecheren Durante su reinado se decidió que las mujeres podían ejercer el poder real. c. 2785-2742 adC
Uneg Uadynes Comienza la crisis dinástica y las luchas internas c. 2742-2735 adC
- Senedy Egipto vuelve a dividirse en varios principados independientes c. 2735-2724 adC
Sejemib
(Set Peribsen)
Perenmaat Derrota a los reyes del Bajo Egipto c. 2734-2714 adC
Jasejem
Jasejemuy[3]
Dyadyay Sofoca otra rebelión de forma sangrienta: Egipto queda definitivamente unificado c. 2709-2682 adC

Imperio Antiguo

Dinastía III (c. 2680–2610 adC)


Nombre común
Nombre de Horus
Nombre de trono
(Lista Real de Abidos)
Comentarios Reinado
Sanajt Nebka Restablece la situación del país c. 2682-2665 adC
Necherjet (Zoser) Dyeser Erige el primer gran complejo funerario, en piedra, con la pirámide escalonada de Saqqara c. 2665-2645 adC
Sejemjet Dyeser-Teti Inició la construcción del nuevo complejo funerario en Saqqara c. 2645-2638 adC
Jaba Sedyes (?) A Jaba se le atribuye la pirámide estratificada, inacabada, en Zawyet el-Aryan c. 2638 adC
Jaba (?) Neferkara
Nebkara (L R Saqqara)
A Nebkara se le atribuye la pirámide septentrional, en Zawyet el-Aryan c. 2638-2614 adC
Qa-hedyet (?) Huny (L R Saqqara) Se le atribuye el inicio de la construcción de la pirámide de Meidum c. 2637-2613 adC

Dinastía IV (c. 2610–2480 adC)

Nombre común
(Nom. helenizado)
Nombre de trono
(Lista Real de Abidos)
Comentarios Reinado
Seneferu
(Soris)
Seneferu Se le atribuyen las dos grandes pirámides de Dahshur, terminar la de Meidum y varias menores. Expediciones bélicas contra Nubia y Libia c. 2614-2579 adC
Jufu
(Keops) (Sufis)
Jufu Se le atribuye erigir la Gran Pirámide de Giza y el complejo funerario anexo c. 2579-2556 adC
Dyedefra
(Ratoises)
Dyedefra Se le atribuye la pirámide inacabada de Abu Roash. Primer faraón de la dinastía que utilizó el apelativo de Ra formando parte de su nombre c. 2556-2547 adC
Jafra
(Kefrén) (Sufis)
Jafra Se le atribuye el complejo funerario, la segunda pirámide de de Giza y la Gran Esfinge c. 2547-2521 adC
Dyedefhor - Posible corregente. Considerado sabio y adivino en el Canto del Arpista c. 2521 adC (?)
Baefra
(Bikeris)
- Se le atribuye una pirámide sin terminar de Zawyet el-Aryan (?) c. 2521 a 2514 adC
Menkaura
(Micerino) (Menkeres)
Menkaura Se le atribuye el complejo funerario y la tercera pirámide de Guiza. El clero de Ra acrecienta su poder e influencia en esta época c. 2514-2486 adC
Shepseskaf
(Seberkeres)
Shepseskaf Conflicto con los sacerdotes de Ra, se abandonan los símbolos funerarios solares. Gran mastaba en Saqqara sur c. 2486-2479 adC
Dyedefptah
(Tamftis) (?)
- Incluido por algunos egiptólogos siguiendo los epítomes de Manetón c. 2479-2477 adC
Jentkaus I (?) - Pudo ser reina-faraón o solamente la esposa del siguiente rey, Userkaf. Gran mastaba en Giza (?)

Dinastía V (c. 2480–2320 adC)

Nombre común Nombre Comentarios Reinado
Userkaf Userkaf Llegó al trono con el apoyo de los sacerdotes de Heliópolis, y ordenó donar muchas tierras y bienes al clero. Primer faraón que erige un Templo Solar. Inició las relaciones con los pueblos del Egeo c. 2479-2471 adC
Sahura Sahura Mantuvo una activa relación comercial y diplomática con el Próximo Oriente c. 2471-2458 adC
Neferirkara Neferirkara-Kakai Patrocinó de forma excluyente el culto solar. Comenzó a utilizarse como un título más el Nombre de Nacimiento c. 2458-2438 adC
Shepseskara Shepseskara-Necheruser Parecen no existir entre él y el resto de la dinastía vínculos familiares c. 2438-2431 adC
Neferefra Neferefra-Isi Se asienta la colonización del Sinaí y la Baja Nubia c. 2431-2420 adC
Nyuserra Nyuserra-Iny Durante su reinado el culto solar alcanzó su cima. c. 2420-2380 adC
Menkauhor Menkauhor-Ikauhor Descentralización de la administración c. 2389-2380 adC
Dyedkara Dyedkara-Isesi Creó el cargo de visir del Sur para el Alto Egipto. Máximas de Ptahotep c. 2380-2342 adC
Unis Unis Surgen los Textos de las Pirámides. Prosiguió la política de relaciones con Biblos y Kush. c. 2342-2322 adC

Dinastía VI (c. 2320–2190 adC)

Nombre común Nombre Comentarios Reinado
Teti Teti Política continuista. Los nomarcas adquieren prerrogativas y derechos propios del monarca c. 2322-2312 adC
Userkara Userkara Posible usurpador, o corregente de Pepy I. c. 2312-2310 adC
Pepy I Meryra Pepy Soberano enérgico y emprendedor, último gran rey del Imperio Antiguo, eficaz guerrero y constructor c. 2310-2260 adC
Merenra I Merenra Nemtyemsaf Continúa la política expansionista en Nubia y realiza expediciones a Punt c. 2260-2254 adC
Pepy II Neferkara Pepy Su larguísimo reinado provocó la decadencia del poder real y el ascenso de los nomarcas. Tras él se da por concluido el Imperio Antiguo c. 2254-2194 adC
Merenra II Merenra Nemtyemsaf Aunque existen menciones a su reinado, no hay evidencias arqueológicas c. 2194-2193 adC
Nitocris Neithikerty (?) Manetón la describe como la más bella y noble de la época y la que erigió la tercera pirámide de Giza. Primera reina-faraón reconocida en las Listas Reales, aunque su existencia sigue siendo incierta. c. 2193-2191 adC (?)

Primer Periodo Intermedio

Dinastía VII (c. 2190–2170 adC)

Según Manetón hubo «70 reyes en 70 días» (frase simbólica que podría significar innumerables reyes en tiempo indeterminado).
Soberanos según la Lista Real de Abidos
Nombre Comentarios Reinado
Necherkara es el primer faraón de la Dinastía VII
Menkara -
Neferkara II el Niño -
Neferkara Neby Neferkara Neby posiblemente fue un hijo del faraón de la Dinastía VI Pepy II.
Dyedkara Shemai -
Neferkara Jendu -
Merenhor -
Neferkamin -
Nikara -
Neferkara Tereru -
Neferkahor -

Dinastía VIII (c. 2170–2150 adC)

Esta dinastía suele agruparse con la precedente en muchos textos actuales.
Soberanos según la Lista Real de Abidos
Nombre Comentarios Reinado
Neferkara Pepyseneb
Neferkamin Aanu 2 años
Kakaura Ibi 4 años
Neferkaura 2 años
Neferkauhor 1 año
Neferirkara II

Dinastía IX (c. 2150–2100 adC)

Según Manetón, en la versión de Julio Aficano, hubo diecinueve reyes de Heracleópolis, que reinaron 409 años. En versión de Eusebio: cuatro reyes de Heracleópolis, que reinaron 100 años. Son reyes poco conocidos cuyos nombres figuran en el Canon Real de Turín:
Nombre común Nombre Comentarios Reinado
Jety I Jety
Merykara I Merykara (?)
Neferkara III Neferkara
Jety II Jety
Senen... Senen...
Jety III Neferkara Jety
Jety IV Meri...ra Jety
Shed...y Shed...y
H... H...

Dinastía X (c. 2100–2040 adC)

Según Manetón: fueron diecinueve reyes de Heracleópolis que reinaron durante 185 años. Gran parte del conocimiento de estos gobernantes proviene de los Decretos de Coptos. Sus nombres figuran en el Canon Real de Turín, aunque está muy dañado.
Nombre común Nombre Comentarios Reinado
Jety V Uahkara Jety

Mery... Mery...

Se...ra Jety Se...ra Jety

Jety VI Nebkaura Jety

Jety VII Meribra

Merykara Merykara

Imperio Medio

Dinastía XI (2139–1991 adC)


Nombre común Nombre Comentarios Reinado
Intef Intef hijo de Iku Primer príncipe de Tebas mencionado en las Listas Reales c. 2160 adC
Mentuhotep I Mentuhotep (Horus Tepia) es considerado el primer faraón de la dinastía XI de Egipto. 2139-2131 adC (?)
Intef I Sehertauy-Intef considerado el auténtico fundador de la dinastía XI de Egipto 2131-2118 adC
Intef II Uahanj-Intef Se autoproclama rey y comienza el combate con la dinastía X 2118-2069 adC
Intef III Najtnebtepnefer-Intef su reinado fue aparentemene pacifico 2069-2061 adC
Mentuhotep II Nebhepetra-Mentuhotep Derrota a Heracléopolis y reunifica el país. Comienza el Imperio Medio. 2061-2010 adC
Mentuhotep III Sanjkara-Mentuhotep Resguarda las fronteras y continua la intensa actividad constructora de su padre 2010-1998 adC
Mentuhotep IV Nebtauyra-Mentuhotep Una sequía provoca crisis de gobierno y un periodo anárquico 1998-1991 adC

Dinastía XII (1991–1786 adC)

Nombre común Nombre Comentarios Reinado
Amenemhat I Sehetepibra-Amenemhat Construye una capital en Ity-tauy, al Sur de Menfis. Muere asesinado 1991–1962 adC
Sesostris I Jeperkara-Senusert Restablece el caos y resta poder a los nomarcas, instigadores de la muerte de su padre. 1971–1926
Amenemhat II Nubkaura-Amenemhat Continua una intensa reforma administrativa 1929–1895
Sesostris II Jajeperra-Senusert Empieza a ser perceptible la infiltración de semitas en el Bajo Egipto 1897–1878
Sesostris III Jakaura-Senusert Conquistas y campañas en Nubia y en Palestina. Creación de grandes fortalezas fronterizas 1878–1843
Amenemhat III Nymaatra-Amenemhat Punto álgido del Imperio Medio. Construcción del "Laberinto", en Hawara 1852–1797
Amenemhat IV Maajerura-Amenemhat Vuelve la inestabilidad al país 1797–1790
Neferusobek Sebekkara-Neferusobek Primera reina-faraón documentada; a su muerte el cetro pasa a una rama secundaria de la familia 1790–1786

Segundo Periodo Intermedio

Dinastía XIII (c. 1780–1630 adC)

La siguiente lista se basa en el Canon Real de Turín, con nombres de los gobernantes cuya existencia está contrastada por otras fuentes, o arqueológicamente.
Nombre común Nombre Comentarios Reinado
Jutauyra Sejemra Jutauy - Sobekhotep Hijo de Amenemhat IV 3-4 años
Amenemhat Sonbef Sejemkara - Amenemhat Sonbef Hermano del anterior; a su muerte comienzan las luchas dinásticas 4-5 años
Amenemhat V Sejemkara - Amenemhat Ya por entonces existen datos de dos dinastías coetáneas: la XIII y la XIV 3-5 años
Hetepibra Hetepibra - Sahornedyeheritef
1-5 años
Iufni Iufni
Unos meses
Amenemhat VI Sanjibra - Amenemhat
3 años (?)
Semenkara Semenkara - Nebnun
2 años (?)
Sehetepibra Sehetepibra - Hornedyeheritef sa Kemau
2 años (?)
Suadyekara Suadyekara
1 año (?)
Nedyemibra Nedyemibra
7 meses
Sebekhotep I Jaanjra - Sebekhotep
3 años
Renseneb Renseneb
4 meses
Hor I Auibra - Hor
2 años
Amenemhat VII Sedyefakara - Amenemhat
3 años
Sebekhotep II Jutauyra - Ugaf
2 años
Jendyer Userkara - Jenyder
5 años
Imiramesha Semenejkara - Imiramesha
Unos meses
Intef IV Sehetepkara - Intef
¿?
Set I Meribra - Set
Unos días
Sebekhotep III Sejemrasuadyetauy - Sebekhotep
4-7 años
Neferhotep I Jasejemra - Neferhotep
11 años
Sahathor Menuadyra - Sahathor
Unos meses
Sebekhotep IV Janeferra - Sebekhotep Ataques de los nubios en el sur del país 4-12 años
Sebekhotep V Merhetepra - Sebekhotep
3 años
Ibiau Uahibra - Ibiau
10-11 años
Merneferra o Ay I Merneferra - Ay La dinastía pasa a ser vasalla de los hicsos (din. XV) 23-24 años
Sebekhotep VI Merhetepra - Sebekhotep Ini
4-5 años
Suadyetu Sanjenra - Suadyetu
3 años
Ined Mersejemra - Ined
3 años
Hor II u Hori Suadyekara - Hori
5-6 años
Sebekhotep VII Merkaura - Sobekhotep
2-3 años
cuatro reyes desconocidos

¿?
Dedumes Dyedhotepra - Dedumesu
¿?
Ibi II Nebmaatra - Ibi
¿?
Hor III ...ubenra - Hor
¿?
Se...kara Se...kara
¿?
Sonebmiyu Suahenra - Sonebmiyu
¿?
rey desconocido ...ra
¿?
rey desconocido

¿?
Sejaenra I Sejaenra (?)
¿?
rey desconocido Mer...ra
¿?
Merjeperra Merjeperra
¿?
Merkara Merkara
¿?
Además hay varios reyes de orden incierto.

Dinastía XIV (c. 1750–1650 adC)

Cerca de 76 reyes, la mayoría de ellos de origen asiático, cananeos, y sin documentos de su época./

Dinastía XV (1655–1537 adC)

Nombre común Nombre Comentarios Reinado
Salitis Sejaenra - Sharek Dominación hicsa del Bajo y Medio Egipto 1624-1604 adC
Bnon Maaibra - Sheshi Destrucción de los principados locales de Abidos y Tebas, antes fieles vasallos 1633-1619 adC
Apacnan Meruserra - Yaqebhor Se reanuda el vasallaje de los nubios, cananeos y principados sureños 1619-1608 adC
Iannas Seuserenra - Jyan Con este soberano, la dinastía XV, quizá llega a su mayor grado de influencia 1608-1578 adC
Apofis I Aauserra - Apepi La dinastía XVII, de Tebas, procede a la reconquista. Se pierde el Medio Egipto, Menfis y casi todo el Delta 1578-1538 adC
Jamudy Aasehra - Jamudy El rey Ahmose expulsa a los hicsos y los persigue hasta Canaán, donde se dispersan 1538-1537 adC

Dinastía XVI (c. 1650–1530 adC)

Más de 18 reyes locales, de orden y procedencia incierta. Según Julio Africano, esta dinastía XVI fue también de 32 reyes pastores (hicsos) que reinaron durante 518 años. Pero Eusebio de Cesarea comenta que la dinastía XVI sólo tuvo cinco reyes, de Tebas, que reinaron 190 años, según Sincelo y la versión armenia.

Dinastía XVII (c. 1650–1550 adC)

Esta tabla es orientativa, pues los gobernantes, orden y el tiempo de reinado son motivo de debate.
Solamente de los últimos faraones se dispone de documentación contrastable arqueológicamente.
Nombre común Nombre Comentarios Reinado
Intef V Sejemra Upmaat - Intef
2 años
Rahotep Sejemra Uahjau - Rahotep Los hicsos abandonan Tebas, de nuevo vasalla 4 años
Sobekemsaf I Sejemra Uadyjau - Sobekemsaf
3 años
Dyehuti Sejemra Sementauy - Dyehuty Se funda la necrópolis real de Dra Abu el-Naga 3 años
Mentuhotep VII Sejemra - Mentuhotep
1 año
Nebirau I Suadyenra - Nebiraura Posible incursión al sur, incluida Nubia 26 años
Nebirau II Neferkara - Nebiraura
3 meses
Semenenra Semenenra
Unos meses
Seuserenra Seuserenra - Bebanj

Sobekemsaf II Sejemra Shedtauy - Sobekemsaf
7 años
Intef VI Sejemra Upmaat - Intef
3-5 años
Intef VII Sejemra Horhormaat - Intef
Unos meses
Taa I Senajtenra-Taa
1 año
Taa II Seqenenra-Taa Comienza la guerra contra los hicsos de la dinastía XV y muere en el campo de batalla 4 años
Kamose Uadyjeperra-Kamose Sus victorias contra los hicsos y los nubios liberan casi totalmente Egipto 3-5 años

Imperio Nuevo

Dinastía XVIII (1552–1305 adC)

Nombre común Nombre Comentarios Reinado
Ahmose I Nebpehtyra-Ahmose Libera Egipto de los hicsos y comienza las labores de restauración 1552-1527 adC
Amenhotep I Dyeserkara-Amenhotep Realiza campañas en el extranjero y funda la ciudad de constructores de tumbas en Deir el-Medina 1527-1506 adC
Thutmose I Aajeperkara-Thutmose Su política expansionista lo lleva a la cuarta catarata y a orillas del Eufrates. Funda el Valle de los Reyes 1506-1493 adC
Thutmose II Aajeperenra-Thutmose Rey poco conocido, reinó de 4 a 13 años 1493-1489 adC
Hatshepsut Maatkara-Hatshepsut Expedición al Punt. Intensa labor constructiva y fundación del templo de Deir el-Bahari 1489-1467 adC
Thutmose III Menjeperra-Thutmose Gran conquistador: Egipto llega a su máxima expansión 1489-1435 adC
Amenhotep II Aajeperura-Amenhotep Continua la labor de su padre 1437-1411 adC
Thutmose IV Menjeperura-Thutmose La casa real comienza a mostrar preferencia por el culto solar en detrimento de los sacerdotes de Amón 1411-1401 adC
Amenhotep III Nebmaatra-Amenhotep Egipto llega su cenit. Templo de Luxor y Colosos de Memnón 1401-1363 adC
Amenhotep IV / Ajenatón Neferjeperura-Amenhotep / Ajenatón Cisma de Amarna. Culto excluyente al disco solar Atón, traslado de la capital y gran debilidad exterior 1365-1348 adC
Neferneferuatón (Nefertiti) Anj(et)jeperura-Neferneferuatón Esposa del anterior, convertida en su corregente 1353-1351 adC
Semenejkara Anjjeperura-Semenejkara Último corregente de Ajenatón, quizás la propia Nefertiti cambiada de nombre 1351-1347 adC
Tutankamón Nebjeperura-Tutanjamón Retorno a Tebas y a los dioses antiguos. Restauración de los templos dañados 1347-1338 adC
Ay (II) Jeperjeperura-Ay La clase militar y los sacerdotes de Amón recuperan el control 1338-1334 adC
Horemheb Dyeserjeperura-Horemheb Persecución de los cinco gobernantes anteriores. Recuperación de Palestina 1334-1305 adC

Dinastía XIX (1305–1194 adC)


Nombre común Nombre Comentarios Reinado
Ramsés I Menpehtyra-Ramsés Visir de Horemheb y fundador de la época ramésida 1305-1303 adC
Sethy I Menmaatra-Sethy Numerosas campañas en Palestina. Templo de Abydos 1305-1289 adC
Ramsés II Usermaatra-Setepenra-Ramsés Guerra y paz con el Imperio Hitita. Nueva capital en Pi-Ramsés. Muy intensa actividad constructora en Egipto y Nubia 1289-1222 adC
Merenptah Baenra-Merenptah Derrota a los "Pueblos del Mar" por primera vez 1222-1212 adC
Amenmeses Menmira-Amenmeses Posible usurpador del trono, centra su área de influencia en el sur 1212-1208 adC
Sethy II Userjeperura-Sethy La decadencia del país ya es un hecho 1208-1202 adC
Siptah Ajenra-Siptah Rey-niño utilizado por el Canciller Bay y la reina Tausert 1202-1196 adC
Tausert Sitra-Tausert Última reina-faraón. La anarquía se apodera del país unos años 1202-1194 adC

Dinastía XX (1188–1069 adC)

Nombre común Nombre Comentarios Reinado
Sethnajt Userjaura-Sethnajt Restablece el orden interno y persigue la memoria de Tausert 1188 - 1185 adC
Ramsés III Usermaatra Meriamón - Ramsés Último gran faraón, combatió a los "Pueblos del Mar". Fue víctima de un complot en el harén 1185 - 1154 adC
Ramsés IV Heqamaatra - Ramsés Como su padre, tuvo que hacer frente a la huelga de los obreros de Deir el-Medina 1154 - 1147 adC
Ramsés V Usermaatra Sejeperenra - Ramsés Grandes escándalos de corrupción 1147 - 1143 adC
Ramsés VI Nebmaatra - Ramsés La difícil situación del país dificulta su sucesión 1143 - 1136 adC
Ramsés VII Usermaatra Setepenra Meriamón - Ramsés Ataques fronterizos y la subida de precios aumentan el caos 1136 - 1130 adC
Ramsés VIII Usermaatra Ajenamón - Ramsés
1130 - 1127 adC
Ramsés IX Neferkara - Ramsés El poder de los Sumos Sacerdotes de Amón es tal que supera al del propio faraón 1127 - 1109 adC
Ramsés X Jepermaatra - Ramsés
1109 - 1099 adC
Ramsés XI Menmaatra - Ramsés El Sumo Sacerdote Herihor se declara rey independiente: Egipto vuelve a estar dividido 1099 - 1069 adC

Tercer Periodo Intermedio

Dinastía XXI (1069–945 adC)

Nombre común Nombre Comentarios Reinado
Esmendes I Hedyjeperra - Nesbanebdyedet
1069 - 1043 adC
Neferjeres Neferkara - Amenemnesu
1043 - 1039 adC
Psusenes I Ajeperra - Pasebajaenniut
1039 - 991 adC
Amenemope Usermaatra - Amenemopet
993 - 984 adC
Osocor Ajeperra - Osorkon
984 - 978 adC
Siamón Necherjeperra - Siamon
978 - 959 adC
Psusenes II Titjeperura - Pasebajaenniut
959 - 945 adC


Sumos sacerdotes de Amón en Tebas (1080–945 adC):
Nombre común Nombre Comentarios Sacerdocio
Herihor Hemnetertepienamon - Saamonherihor
1080 - 1074 adC
Pianj Pianji
1074 - 1070 adC
Pinedyem I Jeperura - Pinedyem
1070 - 1032 adC
Masaharta Masaharta
1054 - 1046 adC
Dyedjonsuefanj Dyedjonsuefanj
1046 - 1045 adC
Menjeperra Hemnechertepienamon - Menjeperra
1045 - 992 adC
Esmendes II Nesibanebdyedet
992 - 990 adC
Pinedyem II Pinedyem
990 - 969 adC
Psusenes III Pasebajaenniut Posiblemente fue Psusenes II 969 - 945 adC

Dinastía XXII (945–715 adC)

Nombre común Nombre Comentarios Reinado
Sesonquis I Hedyjeperra - Sheshonq
945 - 924 adC
Osorcón I Sejemjeperra - Osorkon
924 - 889 adC
Sesonquis II Heqajeperra - Sheshonq
890 - 890 adC
Tacelotis I Usermaatra - Takelot
889 - 874 adC
Osorcón II Usermaatra - Osorkon
874 - 850 adC
Horsiese I Hedyjeperra - Horsiese
870 - 860 adC
Tacelotis II Hedyjeperra - Takelot
850 - 825 adC
Sesonquis III Usermaatra - Sheshonq Secesión de Petubastis en 818 825 - 773 adC
Pimay Usermaatra - Pamiy
773 - 767 adC
Sesonquis V Aajeperra - Sheshonq
767 - 730 adC
Osorcón IV Aajeperra - Osorkon
730 - 715 adC


Sumos sacerdotes de Amón en Tebas (944–775 adC):
Nombre común Nombre Comentarios Gobierno
Iuput
Iuput (A)
Iuput-Meriamon
944 - 924 a. C.
Sheshonq
Sheshonq (A)
Heqajeperra Setepenra - Sheshonq Meriamón Posteriormente Sheshonq II 924 - 894 a. C.
Iuwelot Iuwelot
894 - 884 a. C.
Nesbanebdyedet III Nesbanebdyedet
884 - 874 a. C.
Horsiese I
Harsiese (A)
Hedyejeperra Setepenamón - Harsiese Meriamón
874 - 860 a. C.
...du/au...
...du/aut...
(desconocido)
860 - 855 a. C.
Nimlot II
Nimlot (C)
Nimlot
855 - 845/0 a. C.
Osorkon
Osorkon (B)
Osorkon Posteriormente fue Osorkon III 840 - 785 a. C.
Harsiese II
Harsiese (B)
Harsiese
835 - 800 a. C.
Takelot
Takelot (F)
Takelot
800 - 775 a. C.

Dinastía XXIII (818–715 adC)

Nombre común Nombre Comentarios Reinado
Petubastis Usermaatra - Padibastet
818 - 793 adC
Iuput I Usermaatra - Iuput Corregente con su padre 804 - 803 adC
Sesonquis IV Usermaatra - Sheshonq
793 - 787 adC
Osorcón III Usermaatra - Osorkon
787 - 759 adC
Tacelotis III Usermaatra - Takelot
759 - 757 adC
Rudamón Usermaatra - Rudamon
757 - 754 adC
Iuput II Usermaatra - Iuput
754 - 715 adC

Dinastía XXIV (727–715 adC)

Nombre común Nombre Comentarios Reinado
Tecnactis Shepsesra - Tafnajt Capturó la ciudad de Menfis 727 - 720 adC
Bocoris Uahkara - Bakenrenef Fue capturado por Shabako, un rey de la dinastía XXV 720 - 715 adC

Dinastía XXV (716–656 adC)

Reyes de Kush (Nubia) (780–716 adC):
Nombre común Nombre Comentarios Reinado
Alara Ireru Alara Rey de Kush 780 - 760 adC
Kashta Maara - Kashta Rey de Kush 760 - 747 adC


Nombre común Nombre Comentarios Reinado
Piye Menjeperra - Pianjy Conquista Egipto. Fundador de la dinastía XXV 747 - 716 adC
Sabacon Neferkara - Shabako Consiguió mantener un Egipto independiente 716 - 702 adC
Sebicos Dyedkaura - Shabitko Mantuvo una política de resistencia frente Asiria 702 - 690 adC
Tarcos Junefertumra - Taharqo Emprendió la guerra contra Senaquerib. Los ejércitos de Asiria, invaden finalmente Egipto 690 - 664 adC
Tenutamon Bakara - Tanutamani Reconquistó todo Egipto temporalmente 664 - 656 adC

Periodo Tardío

Dinastía XXVI (672–525 adC)

Nombre común Nombre Comentarios Reinado
Necao I Menjeperra - Nekau Fue asesinado por un ejército Kushita. 672 - 664 adC
Psamético I Uahibra - Psametiko Comienzo del periodo Tardío 664 - 610 adC
Necao II Uhemibra - Nekau Fue derrotado por ejército el babilonio en la célebre batalla de Karkemish 610 - 595 adC
Psamético II Neferibra - Psametiko Se volcó principalmente en la campaña contra el reino de Kush, 595 - 589 adC
Apries Haaibra - Uahibra Apoyó a los reyes de oriente contra el creciente imperio de Babilonia 589 - 570 adC
Ahmose II Jnemibra - Ahmose Llegó a ser faraon tras una rebelión exitosa 570 - 526 adC
Psamético III Anjkaenra - Psametiko La capital de egipto cayó bajo su reinado 526 - 525 adC


Primera dominación persa:
Véase además: Lista de sátrapas de Egipto

Dinastía XXVII (525–404 adC)

Nombre común Nombre persa Comentarios Reinado
Cambises II Kambujiya Conquisto la capital de egipto Menfis 528–522
Esmerdis Bardiyā Esmerdis fue asesinado por orden de su hermano Cambises II 522
Darío I Dārayawuš Reorganizó la administración del imperio 522–486
Jerjes I Jshāyār shāh Jerjes gano una rebelión conta él en Egipto 486–465
Artajerjes I Artaxshaca Debilitó la fuerza naval de la Liga de Delos 465–424
Jerjes II
Fue supuestamente embriagado y asesinado por Farnacias y Menostanes a las órdenes de Sogdiano 424
Darío II - Tuvo que hacer frente a la rebelión del sátrapa Pisutnes y a las conspiraciones del eunuco Artoxares. 424–404
Artajerjes II - Intentó reconquistar Egipto en 373 adC no lo consiguió 404–358


Últimas dinastías indígenas:

Dinastía XXVIII (404–398 adC)

Nombre común Nombre Comentarios Reinado
Amirteo Amenirdis Descendiente de los saítas; derrocó a los persas. 404–398

Dinastía XXIX (398–378 adC)

Nombre común Nombre Comentarios Reinado
Neferites I Baenra - Nayfaarudye Consiguió pacificar el país 398 - 392 adC
Mutis Hernebja No esta en la lista de Julio Africano 392 - 392 adC
Psamutis Userra - Pasherien Ordenó continuar la construcción de un muro de protección, iniciado por Neferites I 392 - 391 adC
Acoris Jnemmaatra - Hakor El faraón más importante de la dinastía XXIX 391 - 379 adC
Neferites II Nayfaarudye Faraón que derrotó al ejército persa que había intentado reconquistar Egipto 379 - 378 adC

Dinastía XXX (378–341 adC)

Nombre común Nombre Comentarios Reinado
Nectanebo I Jeperkara - Najtnebef Primer faraón de la dinastía XXX 378 - 361 adC
Teos Irimaatenra - Dyedhor Decide la conquista de Palestina y Siria 361 - 359 adC
Nectanebo II Senedyemibra - Najthorhabet Fue el último faraón de la dinastía XXX 359 - 341 adC


Segunda dominación persa:

Dinastía XXXI (343–332 adC)

Nombre Comentarios Reinado
Artajerjes III Convirtió Egipto en una satrapía Persa 358–338
Arsés Hijo menor de Deff Artajerjes III Oco 338–336
Darío III Último rey persa de la dinastía aqueménida 336–330

Periodo Helenístico de Egipto

Dinastía Macedónica (332–309 adC)

Nombre Comentarios Reinado
Alejandro Magno Conquista desde Macedonia hasta Persia y Egipto. 332323 adC
Filipo III de Macedonia Hermanastro de Alejandro Magno. 323317 adC
Alejandro IV de Macedonia Hijo de Alejandro Magno y Roxana. 317309 adC


(Interregno: 309–305 adC)

Dinastía Ptolemaica (305–30 adC)

Nombre Comentarios Reinado
Ptolomeo I Sóter Abdicó en 285 y murió en 283. 305285 adC
Berenice I Esposa de Ptolomeo I. ¿?–285 adC
Ptolomeo II Filadelfo En su época se construyó el gran Faro de Alejandría en la isla de Faros 285246 adC
Arsínoe I Esposa de Ptolomeo II. 284/81274 adC
Arsínoe II Segunda esposa de Ptolomeo II. 277270 adC
Ptolomeo III Evérgetes I Gran mecenas que aumentó el número de volúmenes de la biblioteca de Alejandría 246222 adC
Berenice II Esposa de Ptolomeo III. 244/43222 adC
Ptolomeo IV Filópator Derrotó al ejército del rey Antíoco III Megas 222204 adC
Arsínoe III Esposa de Ptolomeo IV 220204 adC
Ptolomeo V Epífanes Los reyes Antíoco IV y Filipo V de Macedonia le declararon la guerra 204180 adC
Cleopatra I Esposa de Ptolomeo V. Co-regente junto a Ptolomeo VI durante la minoría de edad de este. 193176 adC
Ptolomeo VI Filométor - 180164 adC
Cleopatra II Esposa de Ptolomeo VI. 173164 adC
Ptolomeo VIII Evérgetes II Fiscón[4] Asociado al trono en 170. Reinó junto a Ptolomeo VI y Cleopatra II de 169 a 164. 171163 adC
Ptolomeo VI Filométor Ptolomeo VI murió en Siria durante una batalla contra Alejandro Balas 163145 adC
Cleopatra II Se casó con Ptolomeo VIII; le derrocó en 131. 163127 adC
Ptolomeo VII Neo-Filópator Asociado al trono por su padre; después reinó bajo la regencia de su madre Cleopatra II. 144145 adC
Ptolomeo VIII Evérgetes II Fiscón Reinstaurado en el trono. 145131 adC
Cleopatra III Segunda esposa de Ptolomeo VIII. 142131 adC
Ptolomeo VIII Evérgetes II Fiscón Reinstaurado de nuevo en el trono. 127116 adC
Cleopatra III Reinstaurada por Ptolomeo VIII. Después co-regente con Ptolomeo IX y X. 127107 adC
Cleopatra II Reconciliada con Ptolomeo VIII, reinó con él y Cleopatra III hasta 116. 124116 adC
Ptolomeo IX Sóter II Látiro 80 adC. 116110 adC
Cleopatra IV Casó con Ptolomeo IX pero fue desplazada por Cleopatra III. 116115 adC
Ptolomeo X Alejandro I 88 adC. 110109 adC
Ptolomeo IX Sóter II Látiro Reinstaurado en el trono. 109107 adC
Ptolomeo X Alejandro I Reinstaurado en el trono. 10788 adC
Ptolomeo IX Sóter II Látiro Reinstaurado de nuevo en el trono. 8881 adC
Berenice III Matrimonio forzoso con Ptolomeo XI, quien mandó asesinarla 19 días después. 8180 adC
Ptolomeo XI Alejandro II Hijo de Ptolomeo X. Instaurado por Sila y linchado 80 días después por el pueblo por el asesinato de Berenice III. 80 adC
Ptolomeo XII Neo-Dioniso Auletes Hijo de Ptolomeo IX. † 51 adC. 8058 adC
Cleopatra V Esposa de Ptolomeo XII y madre de Berenice IV. ¿?–57 adC
Cleopatra VI Hija de de Ptolomeo XII. ¿?–58 adC
Berenice IV Hija de Ptolomeo XII y Cleopatra V. 5855 adC
Ptolomeo XII Neo-Dioniso Auletes Reinstaurado. Breve reinado junto a su hija Cleopatra VII. 5551 adC
Cleopatra VII Filópator Reinó con sus hermanos-esposos Ptolomeo XIII y Ptolomeo XIV 5130 adC
Ptolomeo XIII Dioniso II Hermano de Cleopatra VII. 5147 adC
Arsínoe IV Opuesta a su hermana Cleopatra VII. 4847 adC
Ptolomeo XIV Filópator Hermano menor y esposo de Cleopatra VII. 4744 adC
Ptolomeo XV Cesarión Asociado al trono a los tres años por su madre Cleopatra VII. 4430 adC


Reyes indígenas de la Tebaida (205–186 adC):
Nombre Comentarios Reinado
Horunnefer Algunos historiadores estiman que Horunnefer y Anjunnefer son la misma persona. 205199 adC
Anjunnefer 199186 adC

Dioses y personajes de la mitología romana

Koré Kosmou

EXTRACTO DEL LIBRO DE HERMES TRIMEGISTO TITULADO
"HIJA –o PUPILA– DEL MUNDO"
Koré Kosmou

1 Habiendo pronunciado estas palabras, Isis, antes que nada, escancia a Horus el dulce néctar de ambrosía que las almas acostumbran recibir de los dioses, y en ese momento, Isis comienza su sacratísimo discurso.

2 "Puesto que el cielo de numerosos círculos, hijo mío, está por encima de toda la naturaleza de las cosas de abajo y en ninguna parte carece de nada de lo que actualmente contiene el mundo en su totalidad, es de todo punto necesario que por las cosas situadas en lo alto haya sido organizada en su conjunto y poblada de seres la totalidad de la naturaleza: pues las cosas inferiores son a buen seguro incapaces de organizar el mundo de arriba. Por ello es una necesidad que a los misterios más poderosos cedan los inferiores. Más poderoso entonces que las cosas de abajo es el sistema de los cuerpos celestes, y absolutamente inmutable, y no cae bajo los sentidos de la inteligencia de los seres mortales.

3 De ahí que las cosas inferiores gimieran, presas de temor, a causa de la maravillosa belleza y eterna permanencia de las cosas de arriba. Pues había allí qué contemplar y de qué estremecerse a la vez, al ver la belleza del cielo ofreciéndose como una representación del Dios aún desconocido; la suntuosa majestad de la noche, que se unía a una luz más débil que la del sol, pero aún viva, y otros misterios en movimiento cada cual a su vez en el cielo, dando orden y crecimiento según mociones y períodos regulados de tiempo, por medio de ciertos efluvios secretos, al conjunto de las cosas de abajo.

Y así el temor renacía siempre, eran búsquedas indecibles; 4 y en tanto que el Artesano del Universo persistía en su rechazo, la Ignorancia envolvía el mundo entero. Pero cuando hubo decidido revelarse tal cual es, inspiró a unos dioses impulsos de amor, y distribuyó más ampliamente en sus inteligencias la luz que tenía en su seno, para que tuviesen primero la voluntad de buscar, después el deseo de encontrar, y por último también el poder de conseguirlo.

5 Pues bien, hijo mío, Horus maravilloso, no es en un ser de raza mortal donde ello hubiera podido producirse –de hecho ni siquiera existían aún–, sino en un alma que poseyera el lazo de simpatía con los misterios del cielo: he ahí lo que era Hermes, quien todo conoció. Vio el conjunto de las cosas y, habiendo visto, comprendió; y, habiendo comprendido, tuvo el poder de revelar y enseñar. En efecto, las cosas que conoció las grabó y, habiéndolas grabado, las ocultó, prefiriendo, acerca de la mayoría de ellas, guardar firme silencio antes que hablar, a fin de que tuviera que buscarlas toda generación nacida después del mundo. 6 Se disponía entonces Hermes a ascender hacia los astros para escoltar a los dioses, sus primos. No obstante, dejaba por sucesores a Tat, a la vez su hijo y heredero de sus enseñanzas, luego, poco después, a Asclepio Imuthés, según los designios de Ptah-Hefaistos, y a otros también, a todos aquellos que, por voluntad de la Providencia reina de todas las cosas, debían hacer una investigación exacta y concienzuda de la doctrina celeste. 7 Estaba pues Hermes a punto de decir en su defensa, delante del espacio circundante, que ni siquiera había entregado la doctrina íntegra a su hijo, en vista de la aún corta edad de éste, cuando, habiéndose levantado el día, como con sus ojos, que todo lo ven, contemplaba el Oriente, percibió algo todavía indistinto; y, a medida que lo examinaba, lentamente, sí, pero al fin, le llegó la decisión precisa de depositar los símbolos sagrados de los elementos cósmicos junto a los objetos secretos de Osiris, y luego, después de haber orado y pronunciando ciertas palabras, de ascender al cielo.

8 Mas no conviene, hijo mío, que deje este relato incompleto: he de referir todo cuanto Hermes dijo en el momento de depositar los libros. Habló pues así: "Oh libros sagrados que fuisteis escritos por mis manos imperecederas, vosotros sobre los que, habiéndoos ungido con el ungüento de inmortalidad, tengo todo poder, permaneced, a través de todos los tiempos, imputrescibles e incorruptibles, sin que os vea ni descubra ninguno de aquellos que habrán de recorrer las planicies de esta tierra, hasta el día en que el cielo envejecido de a luz organismos dignos de vosotros, aquellos que el Creador ha llamado Almas". Tras haberse dirigido de este modo a los libros y efectuado una plegaria a sus propias obras, penetra en el sagrado recinto por los lugares que le pertenecen.

9 Bastante tiempo había durado sin embargo el intervalo de inactividad y encubrimiento; y la naturaleza, hijo mío, continuaba siendo estéril, hasta que aquéllos que ya desde ese momento habían recibido la orden de recorrer el círculo del cielo, habiéndose presentado por sí mismos ante el Dios Rey del universo, le expusieron la inercia de los seres, y que era preciso organizar todo el conjunto de las cosas, y que esta empresa a ningún otro pertenecía sino sólo a él: "Te suplicamos", decían, "considera lo que actualmente existe y qué es lo que aún necesita para el futuro". 10 Sonrió Dios ante estas palabras y dijo: "¡Que Naturaleza sea!", y un objeto femenino de inmensa belleza brotó de su voz, –viendo lo cual los dioses quedaron estupefactos– y el Dios Primer Padre lo honró con el nombre de Naturaleza, y le ordenó ser fecunda. 11 Y he aquí aún las palabras que pronunció, fijando con la mirada el espacio circundante: "¡Que se colme el cielo de toda cosa, y el aire así como el éter!". Dios lo dijo, y fue. 12 Entonces, habiendo consultado consigo misma, la Naturaleza conoció que no debía desobedecer el mandato de su Padre, y, 13 habiéndose unido a Trabajo, concibió una hija, bella, a la que denominó Invención. A ésta le otorgó Dios el serlo y, tras ese don, separó las cosas ya producidas y las llenó de misterios, y a la Inventora de estos misterios le concedió autoridad sobre ellos.

14 Él mismo entonces, como quería que el mundo superior no fuese ya inerte, sino que había decidido saturarlo de espíritus para que, aún en el detalle, la creación no continuara siendo inmóvil ni inactiva, púsose a ejercer de artesano con esa intención, usando de sagradas substancias para la producción de su obra. En efecto, habiendo tomado de su propia hondura el aliento suficiente y habiéndolo unido al fuego mediante una mezcla inteligente, lo mezcló removiéndolo con algunas otras desconocidas. Luego, tras haber unificado este producto, cada elemento con cada uno de los demás, acompañándose de ciertas incantaciones secretas, agitó fuertemente toda la mixtura, hasta que efervesció en la superficie de la mezcla una especie de materia más sutil, más pura y transparente que los ingredientes de los que estaba hecha: era translúcida, y sólo el operador la veía. 15 Y como no se fundía con el calor, ya que había sido sacada del fuego, ni tampoco se enfriaba una vez llevada a su término, pues había sido extraída del aliento, sino que conservaba toda entera, en su naturaleza particular y apropiada, con su propio tipo y constitución, la composición de la mezcla que la formaba, inspirándose en el nombre más favorable y por el hecho de que ella actuaba de modo conforme a ese nombre, Dios denominó precisamente a esta composición Animación. De esta corteza pues, hizo nacer Dios, en número adecuado, miríadas de almas, configurando para su propósito con orden y medida, como diestro artesano, y en conveniente proporción, la espuma surgida de la mezcla misma, de suerte que no hubo 16 la menor diferencia entre las almas más allá de lo necesario, si es cierto que la espuma que esponjaba la superficie después de que Dios hubo agitado no era por todas partes la misma, sino que la primera capa era mejor y más densa que la segunda y completamente más pura, y que la segunda capa, bastante inferior a la primera, era sin embargo mucho mejor que la tercera. Y así hasta los sesenta rangos de almas a los que se elevó el número total una vez completo, con la salvedad al menos de que Dios estableció como ley que dichas almas serían todas eternas, puesto que provenían de una substancia única, a la que sólo Dios había sabido llevar a la perfección. Y les asignó por separado secciones y lugares en las alturas de la naturaleza celeste, para que hiciesen girar el cilindro según un orden determinado y una disposición conveniente, y alegraran a su Padre. 17 Y en ese momento, erguido sobre el pedestal soberanamente bello del éter, tras haber convocado a los seres ya existentes, dijo: "Oh almas, hermosas hijas de mi aliento y mi solicitud, vosotras a las que con mis propias manos he ayudado a nacer, y que desde ahora consagro a este mundo que me pertenece, seguid como a leyes éstas mis órdenes, y no os apropiéis de lugar alguno que no sea el que os atribuyó mi sentencia. Y así, si os mantenéis serenas, igualmente os aguardará el cielo de nuevo, y la constelación que os ha sido asignada, así como los tronos cargados de virtud; pero si cometéis algún acto de rebelión contra mis voluntades, os juro por mi aliento sagrado, por esta mezcla de la que os he creado y por estas manos hacedoras de almas, que no tardaré en forjaros cadenas y suplicios".

18 Habiendo hablado así, Dios, que es también mi señor, tras haber mezclado los otros dos elementos congéneres, el agua y la tierra, e igualmente pronunciado sobre ellos ciertas fórmulas secretas, todavía poderosas, pero no semejantes a las primeras, y después de haber agitado bien la mezcla y haberle insuflado una fuerza vivificante, tomó la corteza que de modo semejante flotaba en la superficie y se había vuelto de buen color y bien coagulada, y modeló de ella los signos zodiacales que tienen forma humana. 19 En cuanto al residuo de la mezcla, lo abandonó a las almas que ya habían progresado, a esas almas que habían sido invitadas a entrar en las moradas de los dioses, en los lugares próximos a los astros, donde los sagrados démones, diciendo: "Cread, hijas mías, vástagos de mi ser, recibid estos residuos de mi industria, y que cada una elabore algo que corresponda a su naturaleza: ved, quiero ofreceros aún estos objetos que os servirán de modelos"; y, retomando de nuevo la mezcla en sus manos, 20 dispuso con orden y belleza, haciéndolo concordar con los movimientos anímicos, el ornamento del zodíaco, después de haber ajustado exactamente, como complemento a los signos antropomórficos del zodíaco, los que siguen, es decir, los signos animales, a los que otorgó asimismo las cualidades activas bien conocidas y un aliento capaz de cualquier arte, generador de todos los acontecimientos de alcance universal que debían sucederse por siempre. 21 Y Dios se fue con la promesa de unir a los productos visibles de las almas el aliento invisible y a cada uno una substancia de homogénesis, de tal manera que engendre a su vez otros seres semejantes a él mismo y que aquellas no se vieran más en la necesidad de producir otra cosa que lo que en primer lugar hubieran realizado".

22 "¿Qué hicieron pues las almas, madre mía?"

E Isis dijo: "Habiendo tomado lo que había sido mezclado de la materia, Horus, hijo mío, primero intentaban comprenderlo, adoraban la mixtura obra del Padre y se preguntaban con qué había sido compuesta: sin embargo, no les era fácil reconocerlo. A decir verdad, tan pronto se dedicaron a esta investigación, se apoderó de ellas el terror de incurrir en la cólera del Padre, y regresaron a la ejecución de sus órdenes. 23 Entonces, de la capa superior de la materia, aquella cuya corteza era extremadamente ligera, modelaron bellamente la raza de los pájaros; y como mientras tanto ya la mezcla se había vuelto medio dura y había adquirido su consistencia sólida, modelaron la raza de los cuadrúpedos, menos ligera desde luego, y la de los peces, que tiene necesidad de un complemento húmedo para nadar: finalmente, estando frío lo restante y siendo ya arrastrado por su peso hacia abajo, las almas produjeron una nueva especie, la de los reptiles. 24 Y esas almas, hijo mío, como si hubiesen realizado una proeza, se armaron desde ese momento de una indiscreta audacia y transgredían los mandatos; abandonaban ahora sus secciones y estancias propias y no consentían ya en permanecer en un solo lugar sino que no dejaban de moverse: continuar fijadas a una única residencia lo consideraban como una muerte.

25 "Pues bien, hijo mío", dijo Hermes, como si ocupara mi lugar, "este comportamiento de las almas no escapó tampoco al Señor y Dios de todo el Universo, y buscaba para ellas un castigo y una cadena que les fueran penosos de soportar. Y de hecho, plugo al Jefe y Maestro Soberano de todas las cosas fabricar el organismo del hombre, a fin de que, en dicho organismo, sufriera la raza de las almas su castigo para siempre. 26 "Entonces pues, habiéndome convocado," dijo Hermes, "Dios habló así: 'Oh alma de mi alma, intelecto sagrado de mi intelecto, 27 ¿hasta cuándo la naturaleza de abajo seguirá siéndome un espectáculo afligente?, ¿hasta cuándo las cosas ya creadas permanecerán inertes y sin alabanza? Vamos, conduce hasta mí a los dioses del cielo, todos, inmediatamente'." Así dijo Dios, hijo mío, según lo refiere Hermes, y ellos acudieron al llamamiento: "Volved la mirada", dijo Dios, "sobre la tierra y todas las cosas de abajo". Observaron aprisa e inmediatamente comprendieron la voluntad del Príncipe. Y apenas hubo hablado éste en favor de la creación de los hombres, que ya tomaban conciencia 28 de lo que podían proporcionar, según los recursos de cada cual, a los seres que iban a nacer.

El Sol decía: "Resplandeceré aún más". La Luna prometía iluminar el curso que traza siguiendo al Sol; añadía que había parido por adelantado al Terror, el Silencio, el Sueño y la Memoria, que debía carecer de provecho para los hombres. Explicaba Kronos que desde ese momento se había convertido en padre de la Justicia y la Necesidad. Zeus decía: "Para que la raza de los seres que viene no se entregue completamente a la guerra, he aquí que ya para ellos he engendrado la Fortuna, la Esperanza y la Paz". Ares, que él era ya padre de la Lucha, la Cólera y la Querella. Afrodita declaró sin dudar: "Por mi parte, Maestro, les añadiré el Deseo, la Voluptuosidad y la Risa, para que las almas emparentadas conmigo, que sufran la condena más penosa, no sean castigadas más de la cuenta". Se regocijaba Dios, hijo mío, ante estas palabras de Afrodita. 29 "En cuanto a mí", dijo Hermes, "no sólo crearé la naturaleza humana," declaré, "sino que les haré don de Sabiduría, Templanza, Persuasión y Verdad, y no cesaré de unirme a Invención; es más, asistiré siempre a la vida mortal de los hombres nacidos bajo mis signos (pues los signos que me ha atribuido el Padre y Creador son al menos sensatos e inteligentes), y ello aún más cuando también el movimiento de los astros que los domine esté en acuerdo con la fuerza natural de cada cual".

Grande fue la alegría de Dios, el Maestro del mundo, al oír tales palabras, y ordenó que la raza de los hombres viera la luz. 30 "Por mi parte," dijo Hermes, "me preguntaba de qué materia debía servirme, y llamé en mi ayuda al Monarca. Este ordenó a las almas que me entregasen el residuo de la mixtura: y, habiéndolo tomado, lo encontré completamente seco. Empleé entonces para la mixión una cantidad de agua muy superior a la necesaria para que se refrescase la composición de la materia, de suerte que el ser modelado fue del todo lánguido, débil e impotente, para que a la ventaja de la inteligencia no añadiese también la de la fuerza. Modelé, la obra resultó bella, y me regocijé a la vista de mi labor; y, desde abajo, invité al Monarca a contemplarla. La vio y se alegró, y ordenó que las almas fuesen incorporadas".

31 Ellas entonces, adquiriendo al principio un aire sombrío ante la noticia de su condena –32 y tuve entonces la ocasión de admirar también los discursos de las almas (presta atención, Horus, hijo mío, pues estás escuchando la doctrina secreta que mi antepasado Kamephis aprendió de Hermes, el memorialista que relata todos los hechos, de Kamephis, ancestro de todos nosotros, cuando me honró con el don del Negro Perfecto, y tú, ahora, de mi boca);– 33 pues bien, hijo maravilloso y lleno de gloria, cuando las almas estaban a punto de entrar en la prisión de los cuerpos, unas en verdad se contentaban con gemir y lamentarse de la misma manera que las de las bestias que nacieron salvajes, y que, libres, habrán de vivir en una desgraciada esclavitud, arrancadas a su desierto familiar y querido, y tendrán que debatirse, rebelarse y rehusar obediencia a quienes las domaron, y que, incluso, si salen airosas de su empeño, darán muerte a quienes las atacan; otras emitían agudos silbidos a la manera de viejos áspides; 34 pero otra, tras lanzar un grito estridente y llorar hasta la saciedad antes de hablar, dirigiendo sin cesar lo que le servía de ojos hacia arriba y hacia abajo, exclamó: "Cielo, principio de nuestro nacimiento, éter y aire, manos y sagrado aliento del Dios Monarca, y vosotros, ojos de los dioses, astros resplandecientes, luz indefectible del sol y la luna, hermanos de leche surgidos del mismo origen, ¡vosotros todos de quienes brutalmente separadas sufrimos miserias, y más miserias aún pues, arrancadas de cosas grandes y brillantes y de la sagrada atmósfera y el firmamento magnífico y, lo que es más, de la vida bienaventurada que llevábamos con los dioses, vamos a ser aprisionadas así en tiendas innobles y viles! 35 ¿Qué cosa tan horrorosa, infelices, es la que hemos cometido? ¿Qué crimen que merece estos castigos? ¡Miserables de nosotras, cuántos pecados nos aguardan! ¡Cuántas acciones habremos de realizar bajo el malvado impulso de la esperanza, para proveer a las necesidades de un cuerpo lleno de humores y pronto a disolverse! 36 A las almas, que no pertenecerán ya a Dios, los ojos no les proporcionarán más que un pequeño espacio, y como, por esta cosa húmeda y redonda que está en ellos, no veremos sino completamente pequeño a nuestro propio ancestro el Cielo, no cesaremos de gemir, y a veces ni siquiera veremos ya más.

[Aquí Orfeo: "Es del resplandor solar que viene la mirada: los ojos por sí mismos nada ven".]

Desgraciadas en efecto, henos aquí condenadas, y en absoluto nos ha sido concedido el don de la vista, porque, sin la luz, no nos ha sido dado el ejercerlo: no son estos pues sino emplazamientos para los ojos y no ya los ojos mismos. ¡Y qué penoso nos será también escuchar a nuestros hermanos los vientos que soplan en el aire, pues no nos mezclaremos ya a su soplo! La morada que nos espera, en lugar de este mundo sublime, es el estrecho volumen del corazón. 37 Y cuando hayamos sido separadas de las cosas de las que hemos descendido ¡a qué otras!, la pena nos hará morir. Señor, Padre, Creador, si tan aprisa te has vuelto indiferente a tus obras, fija para nosotras algunos límites, considéranos dignas todavía de algunas palabras, por breves que sean, mientras nuestras miradas aún pueden franquear todo el espacio del mundo resplandeciente de luz".

38 Fue con éxito, Horus, hijo mío, que las almas hicieron esta plegaria, pues vino el Rey y, tomando asiento en el trono de la Verdad, dijo en respuesta a su demanda:

"Es el Amor, oh almas, y la Necesidad, quienes reinarán sobre vosotras, pues ellos son, después de mí, los jefes y capitanes de todas las cosas. En cuanto a vosotras, almas, en tanto que sirváis a mi poder real que en absoluto envejece, sabedlo, en tanto continuéis sin pecado, habitaréis las regiones del cielo. Pero, si entre vosotras llega a darse algo censurable, hay en un lugar asignado a unas entrañas mortales que, por mi sentencia de condenación, habitaríais vosotras también. 39 Si los cargos contra vosotras son mediocres, cuando hayáis abandonado el lazo perecedero de la carne, de nuevo, sin lágrimas, saludareis al cielo vuestra patria; pero si os volvéis capaces de cometer mayores faltas, lejos de obtener el fin que os conviene una vez libres de los cuerpos, no morareis ya en el cielo, ni tampoco en cuerpos humanos, sino que en adelante no cesaréis de errar de un cuerpo animal en otro".

40 Habiendo hablado así, Horus, hijo mío, Dios a todas dio la gracia de alientos, tras lo cual, volvió a hablar: "Sin embargo, no es tampoco según el azar y la ventura como he estatuido los cambios de vuestro estado, ya que al igual que cambiaréis a peor si cometéis alguna villanía, también cambiaréis a mejor si tomáis una resolución digna de vuestro origen: porque yo mismo, y nadie más, seré vuestro vigilante y vuestro inspector. Reconoced pues que es por vuestras faltas anteriores que sufrís ahora este castigo de la incorporación. 41 Así pues, la diversidad de renacimiento consistirá para vosotras, como ya he dicho, en una diversidad de cuerpos, y, como antes, la separación del cuerpo será beneficio y felicidad. Pero vuestro entendimiento quedará cegado si juzgáis que podéis cometer alguna acción indigna de mí, de tal manera que pensaréis lo contrario, y sufriréis el castigo como un beneficio, y el paso a un estado mejor como deshonra y violencia. 42 Las más justas de entre vosotras, capaces de acoger el cambio que conduce a lo divino, entrando en cuerpos humanos serán reyes justos, verdaderos filósofos, fundadores y legisladores < .... >, adivinos por lo menos verídicos, herboristas auténticos, insignes profetas de los dioses, músicos experimentados, astrónomos de espíritu alerta, augures perspicaces, sacrificadores exactos, y toda otra función excelente de la que sean dignas; entrando en volátiles, serán águilas, pues éstas no cazarán con grandes gritos a ninguno de sus congéneres ni se hartarán de su carne, es más, en su proximidad, ningún animal de otra clase será libre de maltratar a otro más débil que él, porque el águila, más atenta a la justicia, lo perseguirá; entrando en cuadrúpedos serán leones, pues dicho animal está lleno de fuerza, ha sido dotado de una naturaleza que en cierto modo no necesita del sueño y, en un cuerpo mortal, se ejercita en la naturaleza inmortal: los leones efectivamente ni se fatigan ni duermen; entrando en reptiles serán dragones, pues es un animal vigoroso, de larga vida, sin malicia y en cierta manera amigo de los hombres: se dejará amansar, no tendrá veneno, y, cuando haya envejecido, recomenzará una nueva juventud, como la raza de los dioses; entrando en peces serán delfines, pues estos animales tendrán piedad de los náufragos del mar: a los que aún respiren, les transportarán a tierra, pero nunca tocarán a los muertos a pesar de que la raza de los seres acuáticos deba ser de todas la más voraz." Habiendo hablado así, Dios manifiesta su naturaleza de Intelecto incorruptible.

43 En éstas, Horus, hijo mío, se eleva de la tierra un espíritu lleno de fuerza, desafiando toda aprehensión tanto por la masa de su cuerpo como por el poder de su pensamiento, el cual, aun conociendo aquello sobre lo que interrogaba –estaba revestido con un cuerpo de forma humana, y era bello y de augusta apariencia, pero excesivamente salvaje y terrorífico,– cuando hubo visto a las almas entrar en los cuerpos, dijo: "¿Con qué nombre se conoce a éstos, Hermes, memorialista de los dioses?". 44 A la respuesta: "Hombres", "Tú lo has dicho", contestó, "mi querido Hermes. Obra osada es haber creado al hombre, ese ser de ojos indiscretos y lengua parlanchina, destinado a oír lo que en nada le concierne, de olfato inquisidor, y que abusará, más allá de todos los excesos, de la facultad aprehensiva del tacto. ¿Es a él a quien has decidido, oh Creador, librar de toda inquietud, a él, quien, en su audacia, debe contemplar los hermosos misterios de la naturaleza? ¿Vas a permitirle vivir sin pena, a él, que llevará sus designios hasta los propios límites de la tierra? 45 Los hombres arrancarán las raíces de las plantas y examinarán las cualidades de los jugos. Escrutarán las naturalezas de las piedras y abrirán en canal a aquellos entre los vivientes que carecen de razón, ¿qué digo?, disecarán a sus semejantes, en su deseo de examinar cómo han sido formados. Tenderán sus audaces manos hasta el mar y, abatiendo los bosques que crecen por sí mismos, se transportarán unos a otros de orilla en orilla hasta las tierras que están más allá. Investigarán incluso qué naturaleza se oculta en lo más profundo de los santuarios inaccesibles. Perseguirán la realidad hasta en lo alto, ávidos de aprender mediante sus observaciones cuál es el orden establecido del movimiento celeste. Y aun esto es poco. Sí, no queda ya nada sino el punto extremo de la tierra: pero de esto mismo, por su voluntad, irán a explorar su noche total. 46 ¡Que no haya ya pues obstáculo alguno para estas gentes, sino que iniciados en la felicidad de una vida sin pena, no constreñidos por el penoso aguijón del miedo, gocen en la arrogancia de una suerte libre de inquietudes! Y entonces, ¿no es acaso hasta el cielo, adonde armados de una indiscreta audacia van a llegar estos desgraciados? ¿No van incluso a extender hasta los astros sus almas exentas de zozobra? ¡Enséñales, por consiguiente, a consumirse de ardor por sus proyectos, para que igualmente tengan que temer la pena del fracaso, para que sean domados por la mordedura del pesar cuando sus esperanzas se vean defraudadas! ¡Que los deseos, los temores, las tristezas y vanas esperanzas burlen el ardor imprudente de sus corazones! ¡Que sus almas sean consumidas por una continua sucesión de amores, de esperanzas siempre cambiantes, de deseos tan pronto satisfechos como decepcionados, a fin de que la misma dulzura del éxito les sirva de cebo para la dolorosa experimentación de desgracias más completas! ¡Que la fiebre les abrume para que, habiendo perdido coraje, castiguen su concupiscencia!"

47 Sufres, Horus, hijo, al escuchar este lenguaje que reproduce tu Madre. ¿No estás sorprendido, no te invade el estupor, ante este peso de miseria sobre la pobre humanidad? Escucha lo más horrible.

48 A Hermes le placía escuchar estas palabras de Momo (pues le habían sido dichas en tono de familiaridad), y se disponía a hacer exactamente cuanto Momo le había dicho, añadiendo: "De acuerdo, Momo, pero el soplo divino que envuelve el mundo no se mostrará por sí mismo visible a la mirada: pues es a mí a quien el Señor del Universo ha designado como su intendente y administrador. Así pues, la diosa de ojos penetrantes, Adrastea, será establecida como vigilante del universo, y, en cuanto a mí, fabricaré un ingenio misterioso, unido a una doctrina infalible e inviolable, cuya constricción necesaria reducirá a la esclavitud las cosas terrestres, a todas desde el comienzo hasta la destrucción final, conservando la determinación de aquello que se cumple: y todo lo demás sobre la tierra obedecerá a dicho ingenio". Así le hablé pues a Momo, dijo Hermes, y ya el ingenio se movía.

49 En esto, cuando las almas hubieron sido incorporadas y yo mismo obtenido elogios por lo que había hecho, 50 el Monarca convocó de nuevo a los dioses en asamblea plenaria. Vinieron pues éstos, y retomando la palabra dijo: "Dioses, vosotros todos que habéis recibido la naturaleza de jefes del mundo, una naturaleza, además, imperecedera; que habéis obtenido en participación regir para siempre la eternidad inmensa; vosotros por quienes todas las cosas del mundo no se cansarán nunca de entregarse en intercambio las unas a las otras, ¿hasta cuándo poseeremos esta soberana autoridad sin que se la reconozca? ¿Hasta cuando durará todo esto sin que sea visto por un sol y una luna? ¡Vamos, que cada uno de nosotros engendre según sus medios! ¡Suprimamos mediante nuestro poder la inercia de esta masa, que ya se prolonga! ¡Que parezca a la posteridad una increíble fábula el que haya existido un Caos! Empleaos en grandes obras, yo mismo comenzaré el primero." Esto dijo, y al momento, en esa masa compacta todavía sombría se hizo una división en el sentido de un mundo; 51 el cielo apareció en lo alto, armoniosamente equipado con todos sus propios misterios; sacudida aún por temblores, la tierra se coaguló bajo los fuegos del sol, y apareció armoniosamente provista de todos los bellos ornamentos que la conciernen. Porque a los ojos de Dios son hermosas incluso las cosas tenidas por feas por los mortales, pues han sido vueltas tales que sean esclavas de las leyes divinas. Y Dios se alegró, viendo que sus obras estaban ya desde ese momento en movimiento. 52 Y cuando hubo colmado sus manos, iguales en amplitud el espacio circundante, de todo cuanto existe en la naturaleza, y cerrado fuertemente sus puños, dijo: "Toma, oh tierra sagrada, toma, honorable, tú que has de ser un día la generadora de todas las cosas, y no parezcas ya nunca inferior en nada que fuere". Así dijo Dios y, abriendo las manos, que eran tales como convienen a un dios, repartió su contenido en la fábrica del mundo.

53 Ahora bien la Ignorancia, al comienzo, reinaba absolutamente. Porque, como las almas habían sido aprisionadas hacía poco y sufrían mal su deshonra, buscaban querella a los dioses del cielo, y asidas firmemente al noble origen que reivindicaban, ya que también ellas habían surgido del mismo Creador, se rebelaban, y sirviéndose como de instrumentos de los hombres que les quedaban, hacían que se atacaran los unos a los otros, y se opusieran y guerrearan todos entre sí. Y así la fuerza ejercía grandes violencias contra la debilidad, al punto de que los fuertes quemaban y degollaban a los débiles, y que, desde lo alto de los templos, arrojaban tanto a los vivos como incluso a los cadáveres, 54 hasta el día en que los Elementos, presos de cólera, resolvieron hacer una petición a Dios el Monarca, con respecto a la salvaje conducta de los hombres. Cuando ya el mal se hizo muy grande, los Elementos se presentaron ante Dios, que los había creado, y formularon su acusación en estos términos:

55 Fue el Fuego quien tuvo licencia de hablar el primero: "Señor", dijo, "Artesano de este mundo nuevo, Nombre oculto en el seno de los dioses y venerable hasta el día de hoy para todos los hombres, ¿hasta cuándo, oh Divino, es tu designio dejar sin dios la vida de los mortales? 56 Revélate de una vez para siempre, da alguna respuesta al mundo e inicia en la paz el salvajismo de las costumbres. Confiere leyes a la vida humana, acuerda la noche de los oráculos. Cólmalo todo de hermosas esperanzas. Que los hombres retrocedan ante la venganza divina, y nadie perseverará en el mal. Si reciben el justo salario de sus crímenes, los demás se guardarán de ser injustos, temerán la santidad del juramento, y ya no habrá ni uno solo que medite un sacrilegio. Que aprendan a darte gracias por las bondades recibidas, para que, alegre, cumpla yo, el Fuego, mi función en las libaciones, para que, desde el hogar de los altares, haga ascender hacia ti una aromática humareda. Pues se me mancilla, oh Señor, hasta hoy; la audacia impía de los hombres que has creado me fuerza a reducir carne a cenizas, no me permiten atenerme a mi ser natural, ya que falsifican indignamente lo que es incorruptible".

57 Después el Aire: "También yo", dijo, "estoy contaminado, Señor, y, debido a las exhalaciones de los cadáveres, estoy pestilente y ya no soy salubre, y asisto desde lo alto a todo lo que no debería verse".

58 Tuvo seguidamente el Agua, hijo magnánimo, licencia para hablar, y se expresó en estos términos: "Padre, Creador admirable de todas las cosas, Dios nacido de ti mismo, Autor de la naturaleza que engendra todo por ti, ¡ordena ahora por fin, oh Divino, que la corriente de los ríos fluya siempre pura! Pues, ríos y mares, o bien lavan de sus manchas a los degolladores, o reciben a los degollados".

59 La Tierra se presentó a continuación, abrumada de tristeza, y +.......+, muy glorioso hijo, comenzó en estos términos: "Rey, Prítano y Señor de las bóvedas celestes, Jefe y Padre de estos Elementos aquí presentes ante ti, nosotros a partir de quienes todos los seres comienzan a crecer para decrecer a continuación, nosotros a quienes también, de nuevo, retornan necesariamente cuando alcanzan el término imprescriptible; oh Muy Honrado, una banda insensata e impía de gente inhumana se ha desecho sobre mí. Sin duda, tengo suficiente espacio para contener también toda clase de substancia (sí, yo misma, tal como lo has ordenado, no sólo soporto todas las cosas, sino que acepto incluso las bestias degolladas), 60 ahora bien, actualmente estoy deshonrada: aun cuando está colmado de todas las cosas, tu mundo terrestre carece de Dios. Porque, como los hombres no tienen nada que temer, cometen toda suerte de crímenes y sobre mis hombros, Señor, son abatidos mediante un arte perverso: heme aquí corrompida por entero, inundada del pus de los cadáveres. 61 Ahora, Señor, estoy forzada a contener también a los que no son dignos de ello. Quiero contener, junto a todo cuanto llevo, también a Dios. Otorga a la Tierra, si no tu misma persona –pues a Ti, no tengo la osadía de contenerte– al menos alguna sagrada emanación de ti mismo. Cambia mi suerte, vuelve a la Tierra más gloriosa que los demás Elementos: pues tan sólo de las cosas que vienen de Ti le conviene enorgullecerse, ya que ella es la abastecedora universal".

62 Tales fueron los discursos de los Elementos. En cuanto a Dios, llenando, mientras hablaba, todo el universo con su voz santa, dijo: "Seguid vuestro camino, sagrados hijos, dignos de un poderoso padre, no tratéis de innovar en modo alguno, no dejéis mi universo privado en su totalidad de vuestro ministerio. Pues he aquí de alguna manera entre vosotros, ya desde ahora, un segundo efluvio de mi naturaleza, que velará con escrúpulo sobre todas las acciones humanas: para los vivos, juez al que no se puede decepcionar, déspota absoluto de los muertos, terrible, y no solamente terrible, sino vengador de sus crímenes: y cada uno de los hombres será retribuido, mientras perdure su raza, con el pago que merezca".

63 Y así fue como, por orden del Soberano, los Elementos pusieron fin a su demanda; guardaban silencio; y cada uno de ellos mandaba en su reino y reinaba en él como señor.

64 Y, en esto, dijo Horus: "Oh Madre, ¿cómo pues tuvo la Tierra la feliz fortuna de recibir el efluvio de Dios?" E Isis respondió: "Me niego a referir este nacimiento, pues no está permitido describir el origen de tu procreación, oh poderosísimo Horus, por temor a que alguna vez, en el futuro, la generación de los dioses inmortales llegue a oídos de los hombres. No puedo decir más que esto: el Dios Monarca, el Ordenador y Artesano del universo, concedió + ...... +, por un poco de tiempo, al muy grande Osiris tu padre y a la gran diosa Isis para que al mundo que de todo carecía viniesen a traer socorro.

65 Son ellos quienes llenaron de recursos la vida humana.

Quienes pusieron fin al salvajismo de las muertes recíprocas.

Quienes consagraron a los dioses ancestros templos y sacrificios.

Quienes han dado a los mortales leyes, alimentos, techo.

66 "Son ellos" dijo Hermes, "quienes conocerán a fondo todos los secretos de mis escritos y efectuarán su discernimiento; e incluso aun cuando guarden algunos para sí, en cambio los que mejor puedan ayudar al servicio que rinden a los mortales los grabarán en estelas y obeliscos".

67 Son ellos los primeros que, habiendo dado a conocer los tribunales, han llenado el mundo de equidad y de justicia.

Ellos quienes, primeros autores del contrato solemne y de la buena fe, han introducido también en la vida humana al gran dios Juramento.

Ellos quienes enseñaron a amortajar como conviene a los que han dejado de vivir.

Quienes reconocieron, habiendo examinado el fenómeno cruel de la muerte, que el soplo procedente del exterior, al estar sujeto a retornar periódicamente a los cuerpos de los hombres, si alguna vez llega a tardar, produce un desvanecimiento sin restablecimiento.

Quienes, habiendo aprendido de Hermes que la atmósfera está llena de démones, lo grabaron en estelas ocultas.

68 Son ellos los únicos que, instruidos por Hermes en las secretas ordenanzas de Dios, se convirtieron para la humanidad en los iniciadores y legisladores de las artes, las ciencias y toda clase de ocupaciones.

Ellos son quienes, habiendo aprendido de Hermes que las cosas de abajo han recibido del Creador la orden de estar en simpatía con las de lo alto, instituyeron sobre la tierra las funciones sagradas ligadas verticalmente a los misterios del cielo.

Son ellos quienes, habiendo reconocido la corruptibilidad de los cuerpos, crearon ingeniosamente la excelencia en todo de los profetas, de suerte que nunca el profeta destinado a elevar sus manos hacia los dioses ignore a ninguno de los seres, con objeto de que la filosofía y la magia nutran el alma, y la medicina cure al cuerpo cuando está afligido de algún mal.

69 Tras haber cumplido todo esto, hijo mío, Osiris y yo, como veíamos el mundo perfectamente colmado, fuimos reclamados para siempre por los habitantes del cielo. Pero no nos era posible retornar a él antes de haber invocado al Monarca, a fin de que, también de esta doctrina, se llenase el universo entero y nosotros mismos fuésemos favorecidos con una buena acogida en nuestro ascenso: Dios en efecto se complace en los himnos."

70 "Madre", dijo Horus, "concédeme, a mí también, conocer ese himno, para que no sea un ignorante". E Isis respondió: "Escucha, hijo".

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